Leche concentrada, WPC, lactosa, leche en polvo, “pasteurización” en frío.... la filtración por membranas permite la concentración o separación de componentes predefinidos a partir de un amplio catálogo de productos de partida.
 
Uno de las tecnologías que más se han desarrollado y evolucionado en las últimas décadas es la de la filtración. Las investigaciones abiertas en los materiales de fabricación de las membranas han permitido alcanzar rendimientos nunca vistos con anterioridad y han abierto nuevos campos de aplicación en la industria láctea. Las últimas tendencias de filtración transversal con materiales cerámicos están haciendo posible los procesos de reducción de bacterias de alta eficiencia, permitiendo preservar a escala industrial las propiedades organolépticas de la leche fresca.
 
De la microfiltración a la ósmosis inversa
GEA Process Engineering Spain en colaboración con GEA Filtration, desarrolla la integración en su proceso de cualquier tecnología de filtración. Algunas aplicaciones:

 

·          Microfiltración: separación de grasa y bacterias
·          Ultrafiltración: concentración y/o estandarización de proteínas
·          Nanofiltración: concentración de suero
·          Ósmosis inversa: tratamiento y eliminación final del agua

La revolución del suero 
Un ejemplo de la aplicación de las técnicas de separación por filtración es la obtención de WPC (concentrado de proteína del suero) y lactosa refinada.
 
Dentro del proceso productivo de WPC, las unidades de filtración por membranas entran en juego una vez el suero ha sido pasteurizado. Se emplean diferentes baterías de unidades de ultrafiltración que separan la proteína del resto de componentes.
El retentato se conduce a las instalaciones de secado, donde se obtiene WPC en polvo.
El permeato se lleva a unos tanques de almacenamiento, posteriormente a los evaporadores, a los cristalizadores y de aquí a una serie de equipos y secadores para obtener lactosa. Para los procesos finales contamos con el equipamiento de GEA Niro, líder mundial en aplicaciones de evaporación y secado.
Todas estas áreas de proceso están integradas entre ellas y numerosas corrientes de producto secundarias tienen una utilización auxiliar en planta, como es el caso del agua de los evaporadores que se puede emplear para lavar los cristales de lactosa.